Somos estos cuerpos derretidos
tu oro y tu plata fina
con mi estaño espurio confundidos
bajo la noche opalina.
Qué será de nosotros querida
el hielo sacro y el rocío
despuntan una olvidada herida
y de esta piedra surge el hastío.
El calor nos ha dejado, indiferente
sin saber lo que es tuyo y qué es mío
enlazados así frente a frente.
El amor resultó un desierto baldío
cuyo viento es un polvo asfixiante;
la ceniza mustia de nuestro amorío.
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3 comentarios:
imperfecto pero bello hasta las cenizas...
Besos!
Definitivamente me gusta tu estilo
si
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