miércoles, marzo 7

A Josefina

En esta hora nocturna
rodeado del silencio de
las cosas; con la lengua
seca y vacía
y versos dispersos
revoloteando como
moscas:

tus ojos,
la proximidad de tus
labios: quizás inventé:
el roce de tu mano; tu
pelo; tu mejilla de
durazno.

Sin conocerte fuiste
escogida
y vienes a llenar de melodías
las murallas de labios
cerrados: Comienzan
a sonreír.

1 comentario:

OFELIA dijo...

te seguí hasta acá
una pena que estando en santiasco no pudiera darte un beso de cumpleaños
la costumbre de no estar